“No he Sido Profeta en mi Tierra, pero Sigo Luchando”

Amante del arte de educar, dedicada y entregada a su pasión profesional, Carmen Gloria Jiménez es todo un ejemplo para la mujer chilena. Entre sus logros destaca su participación como primera latinoamericana en el programa “Profesores en el Espacio” de la Nasa. Hoy, trabaja en un ambicioso proyecto: Moon Mars Atacama Research Station (MMARS), una base de investigación análoga a Marte y la Luna en el Desierto de Atacama. Para esto ha debido seguir un largo camino de aventuras y desventuras. Su historia comienza así.
Según asegura su principal motivación para seguir este rumbo fue la idea de que niños y jóvenes chilenos se interesaran en esta aventura, “que tuvieran la oportunidad de contactarse con astronautas, recibir video conferencias desde la estación espacial y por sobre todo tener la posibilidad de poder compartir con colegas una innovación educativa que nunca antes habríamos tenido en este país”, relata.
Era tanto el entusiasmo de participar en este programa que no hubo obstáculo que le impidiera seguir su camino, lo más complejo fueron las consecuencias físicas producto del entrenamiento. Pero en el ámbito personal debió enfrentar una dura prueba: la muerte de su padre. “…estando allá entrenándome falleció mi papá y no alcancé a llegar ni al funeral. Eso fue lo más difícil, ya que el entrenamiento siempre ha sido muy satisfactorio”.
Chile en el corazón
Esta maestra llegó de vuelta a Chile con una maleta cargada de ideas y proyectos para mejorar e innovar la educación en nuestro país. Tocó puertas, habló con destacadas personas,
Carmen Gloria recuerda una de las anécdotas que ejemplifica el poco reconocimiento de los chilenos a las iniciativas científicas. “Llegué al aeropuerto a Huntersville (donde está el US Space and Rocket Center, que es donde se entrena uno en Alabama) fueron a esperarme periodistas y me decían: ‘¡Usted debe ser una celebridad en su país’ Lo irónico es que acá en Chile nadie se había enterado, yo había tratado de hablar con autoridades universitarias y del gobierno para contar esto y ver si implementábamos algún programa acá y por falta de pituto político nadie me hizo caso, no me concedían entrevistas ni nada. Me reía sola de la ironía, porque en Estados Unidos creían que en Chile sabían que yo existía y consideraban esto un gran logro y nunca ha sido así, entonces fui directo a la fuente: a la gente, a trabajar con colegas y alumnos, de manera casi independiente, sin apoyo estatal, como debería haber sido y continuando mi vinculación con NASA/SETI y MARS SOCIETY y en eso estoy”.
Ciencia en vivo en el Desierto de Atacama
Uno de sus grandes proyectos es la creación –junto a una colega de San Diego- de TATA (The Astronaut Teacher Alliance), donde pretende entrenar futuros astronautas. “A través de esta organización estamos gestionando los planes de hacer una Moon Mars Atacama Research Station (MMARS), una base de investigación análoga a Marte y la Luna en el desierto de Atacama. En Estados Unidos contamos con el apoyo de gente de NASA, SETI, NAT GEO, el Space Grant Consortium y los Space Entreprenur. En Chile, todavía nadie se interesa formalmente. Mi idea es que esta estación no sólo sirva para investigadores de ciencias puras, sino que también a emprendedores de la industria espacial, para turismo científico. Mi principal interés es que pueda servir para que grupos de profesores y niños puedan realizar pasantías, talleres y observación in situ del trabajo de los científicos y tecnólogos que están llevando a cabo los planes de exploración y colonización de la Luna y Marte; que vean los trajes, los robots, los protocolos de investigación, las lanzaderas, los taladros que se van a probar en nuestro desierto.
Para Carmen Gloria es fundamental que alumnos y profesores tengan la oportunidad de ver –con este proyecto- ciencia en vivo, “que coexistan y compartan con científicos y exploradores, que se inspiren en estudiar ciencias, en crear nuevas tecnologías”. Es, de esa manera, como esta mujer del espacio quisiera contribuir a formar las nuevas generaciones de científicos, ingenieros y de astronautas de nuestro país y del extranjero.
